La llamada

25362f7eeff0f587a29c3440d381f53a

 Vuelvo a sentir la hoguera del inicio,
el incierto transcurrir de la marejada oscura,
transparente al cauce de mi presencia,
llamándome para plagar el silencio
del vivo reguero de mi sangre.

Vuelvo a clavar un sueño en mis manos,
una tonelada sin peso de preguntas,
unas alas que se extienden al horizonte,
en busca de lo invisible,
de aquello que se respira donde la voz no alcanza,
donde el sonido del motor
fragua en la inapelable soledad
y cuanto en ella acontece.

©Flora Rodríguez

Anuncios